Las noticias como espectáculo: un debate que se puso intenso

Se discutió cuánto es necesario “vestir” la información para que sea atractiva hoy y si eso afecta el rigor.

Al principio y al final, la charla se puso calentita. Intensa. Personal. Convocada por la Maestría de Clarín y la Universidad de San Andrés, la pregunta era si el periodismo televisivo es sólo un espectáculo. “Es una pregunta vieja”, diría enseguida la periodista María Laura Santillán –Telenoche– y la temperatura empezaría a subir.

Pero vamos por orden: en la mesa discutían, además de Santillán, las periodistas Mónica Gutiérrez -que conduce América Noticias-y Matilde Sánchez, editora general de Revista Ñ y de la página de Cultura de Clarín. Y, con ellas, el productor televisivo Marcos Gorbán, con varios Gran Hermano encima. Moderaba Eugenia Mitchelstein, docente de la Universidad.

“Hoy, pensar un contenido que no sea atractivo es caer en la nada porque la oferta es tan amplia, tan vasta que sólo lo que tiene un formato atractivo es aprobado”, arrancó Gutiérrez, abriendo la defensa y dejando la sensación de que el planteo era que el “espectáculo” iba en detrimento del “periodismo”.

Sin embargo, no era exactamente eso lo que se planteaba. Matilde Sánchez empezó diciendo que la palabra “diversión” cambió nuestros conceptos a la hora de ver la tele. Y más allá: “Hay un cambio de código respecto del ocio y qué hacemos con nuestros tiempo libre”. Lo “espectacular”, se entendió, no corre sólo para la tele: “Me descubro todas las semanas viendo cómo completar una pieza, una entrevista a un poeta digamos, con imágenes, que pueden ser de su infancia. ¿Por qué? Porque competimos con las redes sociales, donde lo privado se hace público”.

Gorbán apuntó a la velocidad con que corre hoy la información: si ocurre una noticia muy temprano y no está en el diario, ese diario –argumentó– queda viejo antes de ser abierto. Por eso “los diarios se están convirtiendo en medios que tienen que profundizar, hacer análisis…”. En los noticieros, opinó, pasa algo parecido: las noticias ya se saben, entonces “para que me veas hay que llamar la atención: la música o la idea de que entre los presentadores puede haber algo…”

María Laura Santillán no podía disentir más. “Hace años que trabajo con Santo Biasatti y no hay pareja ni subtexto entre nosotros”, dijo. Lo que hay que hacer es ser UNO.”

Mónica Gutiérrez vino a dar una mala noticia: “El formato de los noticieros está en crisis, como a la hora del noticiero todo ya sido contado, el programa se convirtió en un show de notas. Hay que reinventarse. Pero seguirá habiendo periodismo porque “las sociedades necesitan información. Y hoy la información está garantizada: fluye por Internet. Pero los periodistas estamos ahí para ordenarla y para dar credibilidad”.

“‘Espectáculo’ no es una mala palabra”, intervino Gorbán.

Quizás, aclaró Sánchez, el problema de la palabra “espectáculo” surja cuando se la relaciona con la política.

Unos minutos después, Mónica Gutiérrez tomaría el tema: “En las últimas elecciones los políticos se ocuparon de estar en los programas de la tarde. ¿Por qué? Porque mucha de la gente que los tiene que elegir vive en el segundo y el tercer cordón del Conurbano. Y allí se ven esos programas”.

Santillán, finalmente, defendió con pasión el medio: Tuvo algo de peyorativo lo de ‘espectáculo’ pero para los que trabajamos en televisión, se trata de parte del lenguaje del medio. Y los que trabajan con rigor seguirán trabajando con rigor.”