Casi al fin del mandato, una abstención en el megabloque

La decisión de Suárez, el senador de Nogoyá, es uno de los primeros coletazos de las definiciones electorales. El senador sabe que esta vez no repite en la banca y decidió hacer visibles las diferencias. Antes había apoyado normas similares.

Paraná.(RN). El senador de Nogoyá, Juan Aurelio Suárez, rompió inesperadamente la monotonía del megabloque oficialista que desde hace casi cuatro años vota todos los proyectos del Ejecutivo y se abstuvo de acompañar el millonario crédito para Citrícola Ayuí que se aprobó entre martes y miércoles en la Legislatura, sobre tabals y con el voto oficialista.

En el recinto, Suárez dijo que su abtención era una manifestación de solidaridad para con los trabajadores de la aceitera de Lucas González, de donde es oriundo. La planta Green Lake SA despidió trabajadores en 2009 y terminó cerrando en 2012. A su abstención se sumaron las ausencias de Enrique Cresto, Jorge Ghirardi y Juan Carlos Brambilla, por lo que, por primera vez, un proyecto de esta magnitud araña los votos necesarios para una ley especial de endeudamiento.

Suárez, que ha repetido varios mandatos en la banca, ya sabe que esta vez no tendrá la misma suerte. El legislador, que no se ha caracterizado por una labor prolífera en el recinto, donde ha insistido con los mismos textos en sus diferentes gestiones, tal el caso de la adhesión a los derechos del niño por nacer, no fue parte de los legisladores convocados por el gobernador Sergio Urribarri en el encuentro en el que les prometió un nuevo período en las bancas.Desde entonces, el senador de Lucas, ha marcado las diferencias, a pesar de que anteriormente ha votado las capitalizaciones a diferentes empresas e incluso el endeudamiento para el acueducto.

Sobre la aceitera

La empresa tuvo su último cambio de dueños en 2008, en aquella época, la aceitera que llevaba el nombre de Green Lake realizó la misma operación, despidiendo a 50 trabajadores en el mes de agosto.
La aceitera de Lucas González fue fundada en 1947 con 16 accionistas y en 1982, la vieja Industrial Luquense pasó a manos de la empresa Goldaracena Hermanos con el nombre de La Laquense. Las constantes quiebras, despidos y cambios de nombres se hicieron en forma sistemática desde 1982. Incluso, por un tiempo no muy largo la aceitera llegó a llamarse Alsel SA, luego Sud Grand y en 1994, la aceitera pasa a llamarse Green Lake SA, nombre que conservó hasta el 2008. En ese año, en el mes de agosto, se produce nuevamente el despido y venta de las acciones. Tras la toma de la planta por parte de los obreros despedidos, en 2008 la aceitera pasa a manos de la Compañía Argentina de Aceite SA, que luego anunció su retirada de la localidad cesanteando a unos 35 trabajadores. (RecintoNet)