Cada vez más, las redes sociales deciden qué leemos

Entrevista a Jeffrey Yamaguchi y Chris Sigfris, expertos en marketing digital. Se publica a autores que tiene muchos seguidores, los lectores interactúan con ellos y les dan opiniones.

“Las redes sociales lo están cambiando todo y, en ese todo, está la forma de leer”, dijo Chris Sigfrids, gerente de desarrollo de comunidades de una división de la megaeditorial Penguin Random House en los Estados Unidos. Junto a él, asintió Jeffrey Yamaguchi, profesional del marketing y la edición, quien señaló que “las redes sociales han abierto las posibilidades de compartir algo que antes era individual, la lectura”.

Ambos están en Buenos Aires para participar del Seminario de Marketing digital para libros que, entre hoy y mañana, organiza la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP) y que auspicia Clarín

“Con las redes sociales se lee más, pero por tiempos más cortos y de una forma distinta”, dijo Yamaguchi -en diálogo con Clarín– cuando se le preguntó si cada vez había menos lectores. “Queremos poder leer rápido, estemos donde estemos y no nos importa el formato, hay múltiples dispositivos”. “Lo que vemos ahora, añadió Yamaguchi, “es un lector más independiente en todos los aspectos, elige el contenido y el dispositivo e incluso elige si quiere leerlo o escucharlo”.

“Y no es solamente el lector el que está cambiando”, señaló Sigfrid, “el escritor se transforma a un ritmo parecido. Los autores solían escribir un libro y publicarlo y ya. Ahora, tienen un perfil en Facebook, en Twitter… están en las redes sociales”. Y añadió: “antes había que adivinar qué temas iban a andar para publicar un libro. Eso se acabó, ahora sabemos lo que le interesa a la gente. Muchas veces, los editores deciden publicar a un autor basándose en el número de seguidores que tiene en su página o blog“.

La estrategia parece clara: “si uno ve que un escritor tiene un millón de seguidores en su blog, bueno, es el momento de publicar un libro, la audiencia ya está hecha”. Sin embargo, no hay fórmulas ganadoras. Porque, señala Sigfrids, “¿cómo convencés a la gente de que compre el libro de un tipo que pueden leer gratis poque tiene un blog?”.

Otra de las cosas que apuntaron los especialistas, es que lo que hoy quieren los lectores es estar en contacto con el autor. “Hay que alentar a este tipo de lectores que ya no sólo quieren leer, quieren participar”, señaló Yamaguchi. “Los autores también están cambiando su relación con el lector. En las redes le piden opiniones sobre las tapas, sobre los personajes…”. “Eso sí”, aclaró, “nunca vi que que pregunten a sus comunidades online cómo seguir con la trama”.

Y para terminar, una pregunta inevitable: ¿va a desaparecer el libro de papel? Aquí los invitados no estuvieron de acuerdo. “No, lo impreso no va a morir”, señaló Sigfrids, “todo seguirá evolucionando pero los libros impresos se van a quedar”. Yamaguchi, por su parte, opinó que “en un futuro lejano sí, van a desaparecer, la lectura será una experiencia digital. El libro físico será casi un objeto colección, aunque siempre habrá quien los prefiera”. Y añadió: “lo que se viene es el podcasting” -las webs que ofrecen textos, poemas, entrevistas y muchas cosas más- “de todos modos, acá en la Argentina está todo por hacer y es tiempo de que las editoriales piensen opciones”.