Ludopatía, un debate pendiente

Paraná.(RN).Hace poco más de un año recibió media sanción de la Cámara Alta un proyecto de ley que establece como política pública la prevención y tratamiento de la Ludopatía. La iniciativa buscaba llenar un vacío legal en lo que es la protección del ciudadano que sufre de la adicción al juego compulsivo. El texto, autoría del senador Natalio Gerdau (Gualeguaychú) tiene medio aval legislativo desde el 25 de septiembre de 2014, pero aún no fue tratada en comisión en Diputados.

Lo poco que se hizo desde el Estado al respecto es ofrecer un espacio desde el IAFAS denominado “prevenjuego”. Al respecto, la web del Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social dice: “Además de informarlo, este espacio le da la posibilidad de realizar consultas en forma anónima y gratuita”, y ofrece el mecanismo para que la propia persona que sufre la adicción pida que no sea recibido en las salas de juego. El dispositivo consiste en un formulario “que deberá ser firmado por la persona interesada dando así su consentimiento para su autoexclusión de las salas de juego en el ámbito de la provincia de Entre Ríos”.

El proyecto

La iniciativa de Gerdau propone crear un Programa Provincial de Prevención y Tratamiento de la Ludopatía y la cobertura de la enfermedad de la Ludopatía por Iosper y en los Efectores de Salud de la Provincia. Asimismo, impulsa la creación de un Registro de Autoexclusión y el Observatorio de la Ludopatía a nivel provincial, este último para buscar “garantizar el total funcionamiento de las medidas ya existentes en el IAFAS, sino además tener una base de datos actualizada sobre el índice de prevalencia real de los ludópatas en nuestro territorio provincial”. Es decir, tener datos concretos de cuántos entrerrianos sufren este flagelo.

Otras propuestas del proyecto son: exhibir leyendas y advertencias sanitarias, la creación de una línea telefónica gratuita de consulta, el control de la publicidad sobre el juego y la prohibición de instalar cajeros automáticos dentro de los lugares de juegos de azar.

“El Estado, ante esta pandemia social, debería comenzar a pensar cuál es su lugar y función en relación a esta adicción para responsabilizarse respecto de lo que le toca. Es evidente que la prevención de las adicciones no es tarea sencilla, pero se trata de estar dispuesto a pensar, intercambiar experiencias y criterios con personas que trabajan en el tema, compartir interrogantes así como algunas respuestas”, argumentó el senador.

Y añadió: “Si bien cuando una persona tiene una predisposición a conductas adictivas, poco se puede hacer desde afuera, también es cierto que en el tema de la Ludopatía la implementación obligada en los lugares de juego, de leyes que hagan obstáculo a la adicción podrían ser determinantes”.

Y cerró enfatizando: “Es determinante que funcione el mecanismo de Autoexclusión. Es sabido que en muchos lugares de juego no es respetado este mecanismo, en principio, por el mismo jugador. Pero esto, precisamente, está relacionado con su patología. Lo grave es que el pedido de Autoexclusión no lo respete el casino o la sala de juego y la persona puede volver entrar a jugar. Este mecanismo debe funcionar y debe haber un control auténtico de esto. En tal sentido, que la autoexclusión se cumpla es total responsabilidad de las salas de juego y del Estado. Se trata de una adicción devastadora que deja arruinadas a miles de personas y sus familias, devastadas económicamente pero, por sobre todo, psicológicamente”.(RecintoNet)