En un trámite exprés, oficializaron la renuncia de Chiara Díaz

Juez Chiara Díaz
Paraná.(RN). El Poder Ejecutivo provincial publicó en el Boletín Oficial del 10 de febrero el Decreto Nº 75 GOB, datado el 7 de este mes, por el que aceptó la renuncia presentada por el Dr. Carlos Alberto Chiara Díaz al cargo que ocupaba en el Poder Judicial de la Provincia de Entre Ríos como vocal de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia. En la sesión de este 15 de febrero, el Senado constituido en Corte de Justicia declaró abstracto el juicio político contra el renunciado vocal, luego de haber sido aceptada su dimisión por el Poder Ejecutivo, y no remitirá las actuaciones al Ministerio Público Fiscal, pese al pedido de la comisión acusadora de Diputados.
El Ejecutivo, en los considerandos del decreto al  que accedió Recintonet, señaló que Chiara Díaz “presentó el 7.2.2017, su renuncia con carácter indeclinable e irrevocable al cargo que desempeña en el Poder Judicial de la Provincia de Entre Ríos, motivada en el incremento del deterioro de su salud, de público conocimiento, que le impide desempeñar sus tareascomo magistrado”; y que, “de acuerdo a la forma de nombramiento prevista para los miembros del Superior tribunalde Justicia en la Constitución de la Provincia de Entre Ríos, en sus artículos 175 inciso 16º y 193, corresponde al Poder Ejecutivo proceder a su aceptación, la que será operativa a partir de la notificación del presente”.
De esa forma, en el decreto el gobernador Gustavo Bordet aceptó la renuncia  del ex juez “al cargo de vocal de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos, a partir de la fecha de notificación del presente” texto legal, que también fue firmado por el ministro de Gobierno Mauro Urribarri.
El proceso de juicio político contra el magistrado se había iniciado en diciembre, tras la denuncia presentada un mes antes por el abogado victoriense Carlos Reggiardo y el dictamen favorable de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Juicio Político, Poderes, Peticiones y Reglamento de la Cámara de Diputados. Reggiardo acusó a Chiara Díaz de uso indebido de viáticos y de haberse ausentado de su despacho para realizar actividades que no estaban relacionadas con el Poder Judicial.
En agosto, el vocal había sorteado un pedido similar impulsado por los dirigentes peronistas Augusto Alasino, Domingo Daniel Rossi, Hugo Berthet, Aníbal Vergara, Sergio Paz y el propio Reggiardo. La denuncia en ese caso fue a raíz de la existencia de un juicio por alimentos iniciado por la ex pareja del juez en representación de su hijo.
El trámite fue rechazado in limine por la Comisión de Juicio Político de Diputados, integrada por Diego Lara (presidente), Rosario Romero, Pedro Báez, Juan José Bahillo, Marcelo Bisogni, Gustavo Guzmán, Ángel Vázquez, por el Frente para la Victoria; Gabriela Lena, Jorge Monge, María Alejandra Viola, Esteban Vitor, por Cambiemos; y Gustavo Zavallo, por el Frente Renovador.
A las primeras medidas de la comisión la constituyeron la producción de medidas de pruebas y el llamado a declarar a Chiara Díaz, quien ejerció su defensa el 1 de diciembre. Allí sostuvo que nunca cobró viáticos indebidamente y disparó contra la presidenta del cuerpo, Claudia Mizawak, a quien calificó como “la reina de los viajes”, además de acusarla de otras irregularidades. También sugirió que había un interés “del poder político” de cambiar la composición de la Sala Penal, adonde podrían recaer diversas causas por delitos de corrupción que se sustancian en los Tribunales entrerrianos.
Los dichos de Chiara Díaz derivaron en un pedido de juicio político motorizado por un grupo de abogados contra Mizawak, que fue rechazado por la comisión de la Cámara de Diputados. Para la oposición, para el abogado Rubén Pagliotto –uno de los denunciantes de Mizawak e impulsor de varias causas de corrupción contra funcionarios del gobierno anterior- y para distintos sectores, detrás de la maniobra de correr a Chiara Díaz y salvar a Mizawak estuvo el ex gobernador Sergio Urribarri, decidido a lograr la vacante para colocar a alguien de su confianza en el lugar que, con su renuncia, dejará libre el vocal de la Sala Penal del alto cuerpo. (RecintoNet)